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Gazzambo Gallery
La cultura de Piedra

Hace sesenta años surge en Rhodesia, Zimbabue hoy en día, una nueva y sorprendente manifestación artística; una escultura hecha con monolitos de piedra y tallada a mano.

Ha sido llamada Escultura Shona durante mucho tiempo debido a que la mayoría de los artistas de la primera generación pertenecían a esta tribu. Hoy es conocida como Escultura de Zimbabue, ya que los escultores proceden de diferentes tribus e incluso de países vecinos como Malawi, Mozambique, etc.

Se ha tardado muchos años en reconocer el paso entre el arte africano tradicional y el arte africano contemporáneo.

El impulsor, fundador o “padre” como solían llamarlo los artistas, del movimiento de la escultura de piedra de Zimbabue fue Frank McEwen.

En 1954 el gobierno blanco de Rhodesia planeaba construir un nuevo museo, para lo que contrataron como consultor a Frank McEwen, quien dos años más tarde se convirtió en el director del Museo Nacional, con el fin de crear una colección formada con piezas del “primer mundo”, pero inmediatamente se dio cuenta del potencial de los indígenas que le rodeaban y estableció clandestinamente en el sótano del museo un “Taller Escuela”.

McEwen estuvo rodeado de arte desde su infancia, ya que su padre era un gran coleccionista. Vivió muchos años en París y fue estudiante en la Sorbona. Su amor por la creatividad genuina se debe a muchas experiencias pero fueron las enseñanzas de Gustave Moreau las que más le influenciaron “El verdadero arte debe emanar del espíritu de las personas y de su deseo natural de crear”.

Se encargó de la primera exposición de Henry Moore, además de organizar muchas otras exposiciones de famosos pintores impresionistas.

Matisse, Picasso, Brancusi, Braque y Leger fueron sus íntimos amigos.

Frank McEwen acabó profundamente decepcionado de la escena artística en París, la que describió como “La edad de la trivialidad”.

Su flamante personalidad y su habilidad para crear, le ayudaron a apoyar y fomentar esta “nueva forma de arte africano”, según sus palabras.

Poco después de despertar el interés de coleccionistas y organizaciones internacionales, McEwen estableció su taller escuela en un entorno natural llamado Vukutu, con el fin de proteger de la globalización la cultura e identidad de los artistas.

Entre 1971 y 1972, McEwen organizó varias exposiciones tanto en París (Museo Rodin) como en Londres y Nueva York, logrando finalmente el reconocimiento internacional de la escultura de piedra de Zimbabue como un arte en si mismo.

A pesar de esto, el Gobierno de Rhodesia obligó a McEwen a dimitir en 1973.

Junto con Frank McEwen, Tom Blomefield fue otro destacado personaje en el descubrimiento y desarrollo de este arte.

Blomefield, nacido en Durban, Sudáfrica, era el propietario de una explotación de tabaco situada en el norte de Harare llamada Tengenenge, “el principio del principio” en Chewa, lengua que él dominaba.

En 1966 debido a las sanciones internacionales impuestas a Rhodesia, Tom Blomefield se dio cuenta que no le iba a ser posible seguir manteniendo a sus trabajadores.

La cultura de piedra
Tengenenge Art Centre

Blomefield descubrió que no muy lejos de Tengenenge había un inmenso depósito de serpentine(piedra muy común en Zimbabue) y conociendo la tradición y el talento de sus trabajadores tallando madera, tuvo la brillante idea de fomentar su lado artístico dejando atrás el trabajo rural, animándoles a esculpir la piedra con la misma habilidad que tallaban la madera y permitiéndoles seguir creando según sus tradiciones, su pasado y su cultura sin censura ni limitaciones.

Del entorno de Tengenenge surgieron grandes artistas, quienes pasaron rápidamente a formar parte del mercado del arte internacional.

Desde que Tom Blomefield se retiró, Dominic Benhura, el artista de Zimbabue con mayor prestigio internacional, tomó el relevo en Tengenenge.

Roy Guthrie es el tercer personaje y el hombre que siguió impulsando y pagando tributo a lo que habían conseguido sus antecesores McEwen y Blomefield. En 1977 se convirtió en el fundador de Chapungu Sculpture Park.

Guthrie desarrolló un papel muy importe, ya que el periodo de creatividad se vio interrumpido durante diez años debido a las presiones internacionales y a los conflictos internos. Estos difíciles tiempos se terminaron gracias al establecimiento de la independencia de Zimbabue en 1980.

Durante aquella época tan dura, el siguió animando y ayudando a los artistas a no abandonar su gran creatividad y a convivir con la pobreza, el hambre y la incertidumbre.

Gracias a su perseverancia y al enorme talento de los artistas, contamos hoy en Chapungu con una herencia y una importante colección de esculturas, que ha producido un impacto determinante en la segunda y tercera generación de escultores.

En la actualidad, la escultura de piedra de Zimbabue ocupa un lugar privilegiado y crucial en el arte africano contemporáneo.

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